José Ortiz / EN CORTO
Como ya se ha informado, el Instituto Metropolitano del Agua (IMA) detectó una toma clandestina del Grupo Metropolitano de Agua y Saneamiento (Grupo MAS) que desviaba de forma ilegal casi 4 millones de litros diarios del sistema de abastecimiento de los municipios de Veracruz y Boca del Río.
También como es sabido, la presidenta municipal de Veracruz, Rosa María Hernández Espejo, dio a conocer que se ordenó a la operadora el retiro de la conexión que afecta la distribución a los usuarios. El IMA realizó una investigación y no detectó autorización del Ayuntamiento para el establecimiento de dicha toma.
Dicha toma clandestina fue detectada durante una inspección el pasado 19 de febrero, en la que se identificó una línea que toma agua de la Planta Potabilizadora 1, conectada al tanque del Médano del Perro, la cual atraviesa el paseo Armada de México y la avenida Díaz Mirón hasta cruzar el bulevar Adolfo Ruiz Cortines. La conexión se incorpora a la red de agua potable del fraccionamiento Costa de Oro de la Comisión de Agua de Boca (CAB).
En el sitio inspeccionado se localizaron válvulas de control y equipos de medición que registraban un flujo superior a 45 litros por segundo, lo que evidencia una extracción continua de agua.
Ya fue notificado formalmente el Grupo MAS y la alcaldesa de Veracruz presentará el caso ante el Consejo Consultivo Ciudadano como punto de acuerdo, junto con la información que exhiba la empresa, para determinar responsabilidades e iniciar los procedimientos legales correspondientes.
Pero en esta controversia, no hay que confundirse: la bronca no necesariamente es contra la autoridad municipal de Boca del Río y mucho menos el pleito es contra el pueblo hermano y vecino de Boca. El problema es contra el negocio del agua que hicieron alcaldes anteriores y que hoy le toca resolver al gobierno municipal de Veracruz. Así de simple. Así de sencillo.
Pero además, en lo que casi no se ha enfatizado es que el Grupo Más no desvió el agua para los boqueños sino que mandaron el vital líquido a los “ricardos” del lujoso y exclusivo Fraccionamiento Costa de Oro, de Boca del Río. Y no estamos en contra de los ricachones de esa zona, sino que esa agua fue canalizada a esa zona privilegiada, con costo al gobierno municipal de Veracruz, y lo más delicado, Grupo Más vendió ese servicio a Costa de Oro a un costo por metro cúbico baratísimo.
Y aunque Grupo Más vendió el agua a precio de ganga a Costa de Oro, es un dinero del que tampoco ha tenido beneficio el ayuntamiento de Veracruz, sino al contrario.


