Finalmente se estrenó el polémico avión que trasladará a los presidentes de México durante los próximo 25 años.
El Boeing 787 Dreamliner bautizado como “José María Morelos y Pavón” realizó su primer viaje oficial a la ciudad de Hermosillo, Sonora, al cual el presidente Enrique Peña Nieto invitó a diez niños estudiantes y se hizo acompañar además por los secretarios de la Defensa Nacional, Marina, Desarrollo Social, Comunicaciones y Transportes, el coordinador de Comunicación Social de Presidencia y el comisionado nacional de Seguridad.
Ahora sí que aprovechando el viaje, Peña Nieto “aclaró” que la aeronave, cuyo costo fue de 218.7 millones de dólares, no es propiedad del presidente, sino “del Estado Mexicano”.
Qué bueno que nos lo aclaró. Con eso de que se compró con recursos públicos, nos asaltaba la duda.