TRAGEDIA EN EL METRO, A LA CUENTA DE LA 4T

Reynaldo Escobar

Por menos de la tragedia ocurrida en la línea 12 del metro capitalino, los responsables del más importante medio de transporte en la Ciudad de México, ya habrían renunciado, antes del cese fulminante que podría dictar el Presidente de la República; dada la injerencia que aduce en todos los temas, aunque no sean de su competencia directa.

Esa consideración obedece a que López Obrador, ha venido impulsando la carrera política de Marcelo Ebrard, y por otro lado ha protegido promoviendo políticamente a la gobernadora de la CDMX, Claudia Sheinbaum, que son sus cartas fuertes para la sucesión de 2024.

No bastan 25 personas muertas, más 69 personas heridas y 24 personas desaparecidas, que formaban parte del conglomerado social de las clases humildes de la CDMX, para entender por los responsables de la 4T, la magnitud del siniestro y el luto que ensombrece a esas familias, sin que hayan recibido hasta hoy el resarcimiento económico para los gastos de funerales y la atención médica y hospitalaria de los sobrevivientes.

El desplome del tramo elevado del metro, fue denunciado por los usuarios con toda oportunidad y fue observado por la Auditoría Superior de la Federación , además de los múltiples reportes de la falta de mantenimiento de las instalaciones y operaciones al metro capitalino.

Florencia Serranía, quien ostenta el cargo de directora del sistema de transporte colectivo, rechazó renunciar a su cargo y su jefa la respaldó argumentando que hasta que se conozcan los peritajes de “expertos” que vendrán de Noruega, se fincarán las responsabilidades que correspondan, entre tanto, será la fiscalía de la CDMX, la que se encargue de las primeras diligencias e investigaciones ministeriales del fatal accidente.

Para vergüenza pública en todo el mundo, a unas horas después de la tragedia, circuló profusamente la información y se criticó a las autoridades mexicanas que ignoraron los riesgos, que de atenderse, habrían evitado los fatales resultados y las irreparables pérdidas de vidas humanas.

El gobierno de la 4T va de mal en peor, anteponiendo su interés en ganar las elecciones del 6 de junio, al cumplimiento de su deber como gobierno en funciones.