“La Grandota” y «El Chiquito»

Anote este dato estimado lector, con eso de que a veces la memoria es flaca. A quien le irá muuuy bien en la próxima administración municipal de Coatepec será al ex alcalde panista Enrique Fernández Peredo, alias “La Grandota”.

Y es que cuando Ignacio Luna, mejor conocido como “Nacho Gacho”, era regidor en la comuna que presidió “La Grandota”, le pagaban sobresueldos y pagos extraordinarios.

De igual forma “La Grandota” pagó la boda de Nacho Gacho y le amuebló su casa.

Por si lo anterior fuese poco, “La Grandota” le metió mucha lana a la campaña del ahora alcalde electo de Coatepec.

Por eso es que “Nacho Gacho” ya le encargó a “La Grandota” que coordine la logística de la Feria del Café, evento que dejó de realizarse por haberse convertido en un evento propicio para la borrachera y otros vicios. Pero imagínense los negocios que harán «Nacho Gacho» y «La Grandota» con esa “fiesta” de pueblo en la que correrá nuevamente cientos de cartones de cerveza, botellas de licor a raudales. En fin, una auténtica bacanal.

Pero dicen allá en Coatepec que eso no es todo. En ese pago de facturas o de complicidad que une más que la amistad, “La Grandota” se perfila para ser o bien Tesorero o bien Contralor. Vaya, la Iglesia en manos de Lutero o el zorro como cuidador del corral de las gallinas. ¿Estará enterada la gobernadora Rocío Nahle de los “bisnes” que pretende hacer “Nacho Gacho” no sólo con los panistas y hasta no hace mucho yunistas? Vamos, dicen que hasta Raymundo Andrade ya pactó con Nacho el control de varios negocios sucios en esa ciudad cafetalera. Y pues Andrade aún sigue pegado al Afro. No ha cortado el cordón umbilical que lo une a uno de los enemigos de la Gobernadora.

«Nacho Gacho» ya se divorció por presunta infidelidad. Ya perdió a su familia. Pero eso sí: lo que aún sigue conservando es a sus cómplices del pasado reciente, quienes lo harán inmensamente rico.

Cosas de la vida. Cuando Nacho Gacho fue a la Ciudad de México a principios de este año a recoger su constancia que lo acreditaba como coordinador de la Cuarta Transformación en Coatepec, no tenía dinero ni para pagar el viaje de ADO, comidas y hotel, y tuvo que pedir prestado un varo a sus cuates.

Pero qué tal que ahora «Nacho Gacho» sí va a comer con mantequita… y hasta le va a sobrar para traer al rato una suburban y una mansión en ese pueblo mágico. Y pues sí, es mágico: porque como por arte de magia hace ricos a los hasta no hace mucho jodidos de la 4T. (José Ortiz / EN CORTO).