En un comunicado, la Unión Europea y los embajadores de Suiza y Noriega condenaron el asesinato del reportero Carlos Castro, hecho ocurrido el 8 de enero de este año en Poza Rica.
En el comunicado, expresaron sus condolencias y solidaridad con la familia, amigos y colegas del comunicador, además valoraron el compromiso expresado por el Gobierno federal para esclarecer los hechos.
La Delegación de la Unión Europea emite la siguiente declaración en conformidad con las y los Jefes de Misión de las Embajadas de los Estados Miembros de la Unión Europea en México, así como los Embajadores de Noruega y Suiza en México:
Condenamos firmemente el asesinato del periodista Carlos Castro, ocurrido el pasado jueves 8 de enero en el municipio de Poza Rica, Veracruz. El señor Carlos Castro era un periodista especializado en crónica roja y director del portal Código Norte Veracruz.
Expresamos nuestras condolencias y nuestra profunda solidaridad con la familia, colegas y amigos de la víctima. Las circunstancias del crimen y las labores de investigación periodística, así como las amenazas previas, son indicios de que existe un vínculo directo entre la labor periodística del señor Castro y su asesinato.
Valoramos el compromiso expresado por el Gobierno federal para esclarecer los hechos y alentamos a las autoridades competentes a continuar las investigaciones y las acciones de protección.
La muerte del señor Castro muestra el grado de violencia e intimidación que periodistas y personas defensoras de derechos humanos enfrentan en algunos contextos en México y que constituye una amenaza para los derechos humanos. Instamos a todas las autoridades competentes a generar entornos favorables y protección para que periodistas y personas defensoras en México puedan ejercer sus actividades libremente, sin poner en riesgo sus vidas y sin amenazas, para evitar que haya «zonas de silencio» donde ningún periodista se atreva a trabajar.
Reconocemos los esfuerzos realizados por las autoridades mexicanas para esclarecer los últimos casos de asesinatos y prevenir nuevas agresiones. Al mismo tiempo, reiteramos nuestra preocupación por los elevados niveles de impunidad en los casos de periodistas y personas defensoras asesinadas en años anteriores en México, y renovamos nuestro llamamiento a que se identifique y juzgue a los responsables, tanto materiales como intelectuales, de todos estos crímenes. Animamos a las autoridades mexicanas a seguir avanzando en la protección de periodistas y personas defensoras de derechos humanos a través de las herramientas existentes, como el Mecanismo de Protección, y a mantener el fructífero diálogo con la sociedad civil a través del grupo de trabajo creado para su mejora.
Refrendamos nuestra disposición a seguir trabajando con el Gobierno de México, a través de acciones de cooperación, en favor de la protección de los derechos humanos, la seguridad de las personas defensoras de derechos humanos y periodistas, así como del fortalecimiento de los servicios de procuración e impartición de justicia.








