J. Antonio Flores Vargas / PALABRAS CLARAS
El día de ayer algunos sectores de Veracruz recordaron al exgobernador Fidel Herrera Beltrán a través de las redes sociales y algunos medios de comunicación que informaron el surgimiento de la Fundación Tío Fide, por iniciativa de su hija Rosa Herrera Borunda, que reapareció en esta entidad federativa luego de 20 años de ausencia.
El político cuenqueño que nació el 7 de marzo de 1948 en la localidad de Nopaltepec en el municipio de Cosamaloapan, falleció el 2 de mayo de 2025 en la ciudad de México al no superar serios problemas de salud. Su trayectoria profesional y política paso por la diputación federal, algunos cargos directivos en el PRI, la senaduría y finalmente su gestión como gobernador, para posteriormente ser designado Cónsul de México en Barcelona entre años 2015 y 2017. Su esposa Rosa Borunda Quevedo falleció el 25 de junio de 2024.
Se ha informado que la Fundación Tío Fide no se creó con fines políticos, y a decir de su directora Rosa Herrera, surge para honrar la memoria de su padre y para llevar a cabo tareas de apoyo a la población veracruzana de escasos recursos. Se estima que en esa labor será apoyada por sus hermanos Fidel y Javier Herrera, este último es diputado federal, militante del PVEM y Presidente de la Comisión de Vigilancia del Congreso de la Unión.
Fidel Herrera Beltrán fue un hombre ampliamente conocido en la mayoría de los municipios de la entidad ya que desde muy joven realizó actividad partidista y legislativa en varias oportunidades. Como gobernador de Veracruz realizó un ambicioso programa de construcción de mil puentes a lo largo y ancho del territorio y de obras como el Puente Bicentenario en la ciudad de Xalapa, así como la adquisición de los terrenos para la construcción del Libramiento de Cardel (9 kilómetros), Libramiento de Xalapa y el Libramiento de Perote, obras que requirieron de un derecho de vía de 40 metros de ancho y una longitud de 59 kilómetros, desde la comunidad de Corral Falso en Emiliano Zapata, hasta el municipio de Perote, justamente hasta el límite con el estado de Puebla.
Pero el cariñoso apelativo Tío Fide, con el que la gente lo trataba en la cuenca del Papaloapan, se debía a que durante su gobierno realizó una gran labor de apoyo social a colonias y pueblos pequeños en donde se caracterizó por proporcionar dinero en efectivo cuando en sus giras de trabajo los solicitantes le manifestaban una situación de vulnerabilidad, de enfermedad o extrema urgencia familiar.
A Herrera Beltrán en su época se le llegó a calificar como el gobernador del desarrollo social, por el programa que llevó a cabo de manera intensa y sostenida entregando miles de paquetes de lámina de zinc para techos en zonas rurales e indígenas y miles de toneladas de cemento para construir pisos de concreto para viviendas en situación de pobreza extrema y rezago social.
Con más de 150 mil pisos firmes construidos y un gasto cercano a los 1,000 millones de pesos, en 6 años consiguió disminuir en más de 20 puntos porcentuales los pisos de tierra en viviendas precarias. Cuando inició su gestión, esa carencia la sufría el 33.2 por ciento del total de viviendas en Veracruz (más de 358 mil con piso de tierra) y cuando concluyó, el déficit se redujo para quedar en un 11.7 por ciento. Los resultados de los Censos de Población y Vivienda de 2005 y 2010 corroboraron ese logro, reconocido en ese tiempo por la Comisión Nacional de Desarrollo Social.
Quizá en el recuerdo de ese legado y la satisfacción personal del exgobernador por su respaldo a los pobres, se encuentre la motivación de sus herederos para crear la Fundación Tío Fide. O tal vez el hipocorístico o apodo cariñoso de Fidel Herrera, funcione como estandarte o punta de lanza para preservar y capitalizar el recuerdo y la capacidad de persuasión del mayor político que ha dado la Cuenca del Papaloapan.
Los veracruzanos se preguntan si Javier Herrera Borunda podrá continuar el exitoso camino que vivieron sus padres, o si se instalará en el cómodo y verde caminar del ecologismo partidista coadyuvante del poder en turno, que ha forjado millonarias fortunas en el país.



