En la reciente visita de la gobernadora Rocío Nahle al municipio de Alvarado que duró cuatro horas, los parroquianos y la clase política local, esperaban la señal convertida en espaldarazo para Polo Deschamps.
Sin embargo, nada de eso sucedió. La gobernadora y la alcaldesa Lizzette Álvarez estuvieron en el privado de la edil, sostuvieron reuniones privadas y luego encabezaron dos actos públicos.
Por un lado, la instalación del Consejo de Pesca y luego la obra de remodelación del Registro Civil. En ambos eventos la gobernadora dio el espaldarazo a la alcaldesa.
No hubo ninguna atención o sugerencia de respaldar a Polo. Al contrario, quedó la puerta abierta para que Charito Álvarez, hermana de Lizzette, siga caminando sin restricción alguna.
Tal vez por eso se incrementaron espectaculares y mantas en el municipio con la leyenda: “Charito sí va”