El reportero Carlos Castro, asesinado la noche del jueves en Poza Rica, había reportado en 2024 una situación de riesgo derivada de un altercado con policías municipales durante una cobertura informativa, lo que motivó la aplicación de medidas de protección.
Durante el acompañamiento a la familia, personal de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas confirmó que el comunicador había notificado formalmente hechos de riesgo el año pasado.
Javier Heredia, director de Atención de la CEAPP, destacó que el antecedente se originó durante una cobertura periodística en la que el reportero tuvo un altercado con elementos de la Policía Municipal.
“En el año 2024 expresó hechos de una cobertura que estaban realizando y tuvieron un altercado con policías municipales y, a partir de eso, se le dictaron las medidas de protección; esos fueron los hechos reportados”, expresó.
Familiares, amigos y colegas dieron el último adiós al comunicador, cuyos restos son velados desde este viernes en una funeraria del bulevar Adolfo Ruiz Cortines, de Poza Rica.
Como se ha informado, el homicidio ocurrió al interior de un restaurante ubicado sobre la avenida 20 de Noviembre.
