Grupos delincuenciales aún ejercen presión para silenciar e imponer su agenda informativa a medios y a periodistas independientes: CEAPP

Al comparecer ante diputados locales, el presidente de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP), Luis Ramírez Baqueiro afirmó que “hay regiones de la entidad donde la sombra de grupos delincuenciales, ciertamente, no con la misma intensidad del pasado, ejercen presión para silenciar e imponer su agenda informativa a medios y a periodistas independientes”.

Otras afirmaciones de Ramírez Baqueiro, fueron las siguientes:

“El riesgo de agresiones hacia los agentes de información durante este año, si bien no podemos situarlo dentro de la misma violencia estructural del pasado, Tampoco debemos ocultar que persiste; particularmente en algunas regiones de la entidad”.

“Abro un paréntesis. lamentablemente, los hechos ocurridos el pasado 8 de enero en Poza Rica es el signo inequívoco de que los poderes fácticos les molesta la información veraz. Desde la CEAPP elevamos un exhorto enérgico para que las autoridades competentes investiguen de manera expedita y den con los responsables de este atentado criminal. La muerte del compañero Carlos N no debe quedar impune”.

“La gobernanza criminal que prevaleció en los años más oscuros del periodismo veracruzano, 2004-2018, la asociación entre agentes estatales del más alto nivel y grupos generadores de violencia, se fracturó; no obstante, hay regiones de la entidad donde la sombra de grupos delincuenciales, ciertamente, no con la misma intensidad del pasado, ejercen presión para silenciar e imponer su agenda informativa a medios y a periodistas independientes”.

“No deja de sorprender que la mayoría de las agresiones o intimidaciones a los periodistas, provengan principalmente, de funcionarios o corporaciones municipales, o de políticos locales que se ven expuestos por el trabajo de los reporteros. Aquí hay una tarea pendiente por abordar; por un lado, la necesidad de establecer interlocución y sensibilización del problema, creando protocolos de seguridad, entrenamiento y estándares éticos para el trato de los profesionales con las nuevas autoridades locales que recientemente entraron en funciones y, por el otro, la creación de redes de protección a los comunicadores”.

“Un problema adicional que a lo largo de este primer año de Administración se ha puesto en evidencia es la subsistencia de la vulnerabilidad laboral de los comunicadores. Este es, a nuestro juicio, además de la violencia hacia los medios y comunicadores, el otro problema sustantivo al que se enfrenta el periodismo veracruzano. El cambio de paradigma en la manera en cómo se informa a la población de lo impreso a lo digital, no se ha visto reflejado en una mejora en las condiciones de trabajo más favorable de los reporteros. Esta también es una tarea que la Comisión debe exponer y profundizar: la responsabilidad política, empresarial y social para coadyuvar a encontrar alternativas a las condiciones en la que se desenvuelve el trabajo periodístico.

Bajo este presupuesto, la Comisión trabaja apoyando a los comunicadores que sufren agresiones o amenazas, o requieren de algún tipo de apoyo social, laboral o profesional para el desarrollo de su oficio. El informe que hemos presentado describe puntualmente las acciones y tareas emprendidas durante el año que acaba de terminar. El volumen de trabajo en lo que respecta a la atención, a la asesoría jurídica, a las medidas de protección y a los procesos de formación, significan un sustantivo avance en relación a los años anteriores de gestión de este organismo autónomo; lo que es más, la mejora en los procedimientos de primer contacto, respuesta inmediata de apoyo y medidas, así como en el seguimiento y monitoreo, expresan un cambio en el enfoque institucional que pone en el centro de nuestras prioridades a los comunicadores”.

“AL PERIODISTA SE LE AGREDE CUANDO SE LE PERCIBE VULNERABLE”

“Seamos puntuales y precisos: al periodista se le agrede cuando se le percibe vulnerable, en el límite de la línea de la pobreza, sin una red de protección social, con múltiples empleos para sobrevivir y proveer a su familia, cuando el medio o los medios en los que trabaja no le ofrecen un salario digno o mínimas prestaciones sociales. ¿Y por qué los agreden? Porque no hay consecuencias inmediatas a los actos contra los reporteros: porque la impunidad es persistente, particularmente en el ámbito local.

La pluriactividad (realizar varios trabajos para sobrevivir) es parte de la condición de un periodista en Veracruz. Trabajar en dos o tres medios es una práctica recurrente. Redactar notas para la prensa, hacer “en vivos” para las plataformas, vender publicidad, relacionarse con la prensa nacional para tener visibilidad, porque la protección nunca está de más. Dedicarse al periodismo es una vocación agotadora. Un oficio que ennoblece el espíritu pero que pocas veces retribuye. Una parte significativa de los comunicadores de la entidad subsisten de actividades distintas a su oficio, trabajan dobles jornadas, venden productos, emprenden sus propios micro negocios; y en ocasiones se complementa el salario de periodista, las más de las veces son los ingresos de otras actividades las que subsidian el trabajo informativo”.

“SE HAN REDUCIDO SIGNIFICATIVAMENTE ” AGRESIONES A PERIODISTAS

“Es importante señalar que la baja en el número de periodistas agredidos este año, si lo comparamos con los periodos álgidos de violencia en Veracruz, se han reducido significativamente”.

“Lo anterior nos ha llevado a plantear que, además de la atención y protección de periodistas, debemos reforzar otro ámbito de acción que nos preceptúa la ley, a saber, la libertad de expresión y el derecho de la sociedad a estar mejor informada. Esto significa impulsar más activamente el trabajo de periodismo de investigación y narrativo, la formación en distintas modalidades de aprendizaje, la tutoría de jóvenes comunicadores que inician en la profesión y la cohesión gremial, entre otros”. 

“Estamos en el inicio de un cambio en la orientación institucional. Paulatinamente pasamos de una preeminencia de lo administrativo en las gestiones a un foco en la capacidad de respuesta en función de las necesidades de los agentes informativos. La práctica ha devenido en aprendizaje, esperamos que ello se traduzca en más y mejores servicios”.

“Durante este año, recibimos 391 reportes de periodistas en un primer contacto, quienes tienen su residencia en 52 municipios. De ese universo 79 fueron por agresiones ocurridas en 19 de ellos, las cuales podemos clasificarlas de la siguiente manera: agresiones verbales: 13; agresiones físicas: 24, agresiones patrimoniales: 4; y agresiones digitales: que se subdivide en dos. 13 amenazas telefónicas y 25 ataques a través de redes sociales. Hay dos ejes del trabajo de la Comisión: asesoría jurídica y la atención y protección”.