José Ortiz / EN CORTO
En el arranque de este año, Javier Herrera Borunda también arrancó su precampaña a la gubernatura.
Sí, ya sabemos que aún no es tiempo de precampañas y de haberlas deberían ser sancionadas por el órgano electoral. Pero una cosa es la ley y otra muy distinta los usos y costumbres.
¿Que falta mucho para el 2030? Sí y no. Sí, si lo vemos en distancia cronológica; no, si lo percibimos en términos de oportunismo y pragmatismo político.
Fidel Velásquez fue el que inventó la frase de «quien se mueve, no sale en la foto» y Vicente Fox fue el que rompió ese paradigma al iniciar, desde que era gobernador de Guanajuato, una frenética carrera hacia la Presidencia de la República y -como es sabido- logró su proeza en el año 2000. Cabecita de algodón lo llevó al extremo y al intentar tres veces llegar a la silla embrujada de Palacio Nacional, se salió con la suya en 2018. Fueron casi dos décadas de campaña. A veces la obstinación tiene su recompensa y la tercera es la vencida, como reza el adagio popular.
Así que Javier Herrera Borunda ya comenzó a comprar espacios en redes como Badabún y otras cuentas de «influencers» e inició la entrega de medicamentos mediante la fundación «Tío Fide».
Sabemos que antes de intentar lanzarse por la gubernatura en 2030, la cría de «La Nauyaca» explora la posibilidad de medirse en las urnas, pero ya como candidato uninominal (siempre ha sido pluri, o sea, le han regalado las curules) ya sea a diputado local o federal por el distrito de Cosamaloapan. Si es por la federal, piensan mandarle como contendiente, en la interna, a una aspirante que fácilmente pudieran «planchar» en la negociación final y que es una doñita que está pronto a dejar un órgano fiscalizador y que no hace mucho era alfil de conocido personaje con ascendencia africana y recientemente alineada al régimen de la tía Chío.
Chance y sí gane Javier la diputación federal o local en 2027, pero para el 2030 no creemos que logre la misma proeza de su padre. Fidel era otra cosa: personaje conciliador, mega inteligente, con memoria prodigiosa, amigo de los medios de comunicación gracias a que no tenía la piel tan delgada para los guamazos mediáticos, pero sobre todo un mago de la operación política. Fidel fue único e irrepetible.
Así que lo más probable es que la 4T (entiéndase Sheinbaum y Nahle) finalmente van a doblar y a disciplinar a Javiercito en 2030, para que el vástago de Tío Fide apoye a la o a el abanderado que Morena decida.
Si Javier no abandona su actitud mamona y soberbia, jamás será gobernador.
Si pretende colgarse de las valencianas de su padre, debe entender de una vez que segundas partes jamás fueron mejores.






