“Están más organizados el Crimen que su estrategia, usted trae escoltas, los demás no”, éste es uno de los tantos comentarios que se leen en el video que posteó la Gobernadora del Estado, Rocío Nahle, quien se refirió a las unidades quemadas y bloqueos en varios puntos del estado, como “incidentes”, restándole importancia a hechos que ya no son ajenos a la vida diaria en este país.
Por lo tanto, estas imágenes ya no son exclusivas de la zona norte del país, los “culiacanazos” ante hechos ocurridos como este fin de semana son cada vez más latentes, y quien queda en medio de la incertidumbre e inseguridad es el ciudadano de a pie, el que tienes que ir a trabajar y trasladarse por las carreteras del estado, los estudiantes que dejan su tierra natal para acudir a sus universidades o maestros que se trasladan de un punto a otro del estado, solo por mencionar algunos sectores. Hechos como los de este fin de semana afectan a toda la sociedad.
Y es preocupante ver que no hay protocolos, no hay líneas de acción definidas. No hay un manual para reaccionar. Para muestra un botón: las universidades tardaron en emitir comunicados e informar a sus estudiantes foráneos el aviso de suspensión, mientras la línea de transportes ADO anunciaba cancelación de rutas o reagendaba salidas, la incertidumbre y nerviosismo se leía en redes, de padres de familia inquietos por no saber si habría alguna medida.
Poco a poco surgieron los primeros comunicados, UV, Tecnológicos, UVM, que anunciaron clases en línea, no así la universidad ANÁHUAC de Xalapa, que concentra cada vez a más comunidad estudiantil de todo el estado, sólo se limitó a un aviso para foráneos que tomarían clase en línea pero no así para los estudiantes xalapeños. En sus redes sociales se leyeron los reclamos de padres inconformes por la medida, a diferencia de la Anáhuac, campus Córdoba que implementó clases on line para toda su población estudiantil.
Lo anterior es solo para ilustrar lineamientos claros y concretos que no dependan de comunicados que enmarquen “incidentes” , sino de estar preparados como sociedad para enfrentar hechos como los que se viven en el país.






